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Maestra
Laura
Artemisa
García Chávez

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Soy orgullosamente poblana, nací en una familia con raíces mixtecas y serranas, en la que me enseñaron el valor de la palabra. Para mi papá jamás hubo medias tintas, las cosas eran blancas o negras, sin grises. Desde muy joven soñaba con ser ingeniera química, porque siempre me gustaron las matemáticas. 

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Pero mi vida tomó otro rumbo, estudié administración de empresas y muy pronto llegó uno de los retos más hermosos de mi vida: ser mamá. Ahí entendí, que tenía que salir adelante. Encontré en la docencia una oportunidad, donde descubrí mi vocación de servir. Dar clases me cambió la vida. Me enseñó a escuchar, guiar, entender que formar a alguien va mucho más allá de dar clase en un salón. Descubrí también algo que desconocía de mi: la capacidad de liderar.

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Con el tiempo, di un paso más: defender lo justo. Participé en la creación del primer Sindicato Independiente, donde luchamos por dignificar el trabajo docente. No fue fácil, pero logramos organizarnos, construir y obtener el reconocimiento formal a través de la toma de nota del SETEPID. Ese momento marcó mi vida, porque confirmé que cuando hay convicción, sí se pueden cambiar las cosas para bien.

Mientras todo esto pasaba, nunca dejé de prepararme. Me capacité, me exigí. Siempre he creído que el liderazgo no se improvisa. Estudié una Maestría y un Doctorado en Educación.

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He sido maestra, directora, supervisora. Conozco la educación desde dentro, no en un escritorio, sino desde el territorio. Y fue ese mismo camino el que me llevó a la política, porque entendí que, si quería transformar las cosas de fondo, tenía que estar donde se toman las decisiones.

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En 2024 tuve el honor de ser la primera mujer en presidir la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado de Puebla. Además de un logro profesional y personal, este también fue un paso para muchas mujeres que vienen detrás. Rompimos el techo de cristal y entiendo perfectamente que cuando una llega, llegamos todas.

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Hoy, como Secretaria de Bienestar, sigo haciendo lo que siempre he hecho:  brindar apoyos a los que menos tienen, estar cerca de la gente para escuchar de primera mano sus necesidades más apremiantes. Caminar, escuchar, resolver. Conozco Puebla porque la camino, sé lo que duele y lo que hace falta.

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Mi historia no es perfecta. Como cualquier ser humano he pasado por desafíos, pero he tenido la fuerza y decisión para hacerles frente.

Soy madre, hija, abuela, esposa y hermana, y de cada uno de estos roles me siento sumamente orgullosa.

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Y si algo he aprendido, es que por difícil o complicado que parezca llegar a un objetivo, debes tener la disciplina y capacidad para construir a diario el camino que te lleve a lograrlo.

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"Para mi papá jamás hubo medias tintas, las cosas eran blancas o negras, sin grises"

Una Brújula moral basada en la integridad absoluta y el cumplimiento de la palabra

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